miércoles, 6 de julio de 2011

Asunción de Ti

1

Quién hubiera creído que se hallaba
sola en el aire, oculta,
tu mirada.
Quién hubiera creído esa terrible
ocasión de nacer puesta al alcance
de mi suerte y mis ojos,
y que tú y yo iríamos, despojados
de todo bien, de todo mal, de todo,
a arrojarnos en el mismo silencio,
a inclinarnos sobre la misma fuente
para vernos y vernos
mutuamente espiados en el fondo,
temblando desde el agua,
descubriendo, pretendiendo alcanzar
quién eras tu detrás de esa cortina,
quién era yo detrás de mi.
Y todavía no hemos visto nada.
Espero que alguien venga, inexorable,
siempre temo y espero,
y acabe por nombrarnos en un signo,
por situarnos en alguna estación
por dejarnos allí, como dos gritos
de asombro.
Pero nunca será. Tú no eres ésa,
yo no soy ése, ésos, los que fuimos
antes de ser nosotros.

Eras sí pero ahora
suenas un poco a mí.
Era sí pero ahora
tengo un poco de ti.
No demasiado, solamente un toque,
acaso un leve rasgo familiar,
pero que fuerce a todos a abarcarnos
a ti y a mí cuando nos piensen solos.

2

Hemos llegado al crepúsculo neutro
donde el día y la noche se funden y se igualan.
Nadie podrá olvidar este descanso.
Pasa sobre mis párpados el cielo fácil
a dejarme los ojos vacíos de ciudad.
No pienses ahora en el tiempo de agujas,
en el tiempo de pobres desesperaciones.
Ahora sólo existe el anhelo desnudo,
el sol que se desprende de sus nubes de llanto,
tu rostro que se interna noche adentro
hasta sólo ser voz y rumor de sonrisa.

3

Puedes querer el alba
cuando ames.
Puedes
venir a reclamarte como eras.
He conservado intacto tu paisaje.
Lo dejaré en tus manos
cuando éstas lleguen, como siempre,
anunciándote,
Puedes
venir a reclamarte como eras.
Aunque ya no seas tú.
Aunque mi voz te espere
sola en su azar
quemando
y tu sueño sea eso y mucho más.
Puedes amar el alba
cuando quieras.
Mi soledad ha aprendido a ostentarte.
Esta noche, otra noche
tú estarás
y volverá a gemir el tiempo giratorio
y los labios dirán
esta paz ahora esta paz ahora.
Ahora puedes venir a reclamarte,
penetrar en tus sábanas de alegre angustia,
reconocer tu tibio corazón sin excusas,
los cuadros persuadidos,
saberte aquí.
Habrá para aprender otra piedad
y el momento del sueño y el amor
que aquí permanecieron.
Esta noche, otra noche
tú estarás,
tibia estarás al alcance de mis ojos,
lejos ya de la ausencia que no nos pertenece.
He coservado intacto tu paisaje
pero no sé hasta donde está intacto sin tí,
sin que tú le prometas horizontes de niebla,
sin que tú le reclames su ventana de arena.
Puedes querer el alba cuando ames.
Debes venir a reclamarte como eras.
Aunque ya no seas tú,
aunque contigo traigas
dolor y otros milagros.
Aunque seas otro rostro
de tu cielo hacia mí

[ Benedetti ]

jueves, 23 de junio de 2011

Culpable

Me declaro culpable hoy y ahora
no mañana,
aprovecha , goza
que en un instante el amor
que siento por ti
condensará la barrera que nos separa.
Culpa, mia culpa, mia grandissima culpa
y es que adoro exprimir tus sentidos
sentir el dolor de tus ojos
y el calor mientras nos congelamos
como si nunca fuera a pasar
¿ Confiar? já...
ni que nuestra historia fuera fabula
Vive la dicotomia de amarme

Mi bendicion

http://www.youtube.com/watch?v=Ti-wloa6HTo&feature=related

Dicen que las flores no dejaban de cantar tu nombre, tu nombre cariño Que las olas de los mares te hicieron un chal de espuma, de nubes y lirios  Y la luna no se convenció Y bajo a mirarte el corazón Y al mirarte dijo que había visto un sol radiante, mas bello que mi bendición  Tenerte, besarte, andar de la mano contigo Mi cielo, mirarte, decirte un te quiero al oído yo te lo digo, que bendición  Dicen que las palmas aplaudían al oír tu pasos, tus pasos cariño Que los ríos salen de su cauce al contemplar tus ojos, tus ojos divinos  Y un lucero no se convenció Y bajo a mirarte el corazón Y al mirarte dijo que no había visto luna llena, mas bella que mi bendición  Tenerte, besarte, andar de la mano contigo Mi cielo, mirarte, decirte un te quiero al oído yo te lo digo, que bendición  Cuando me hablas oigo un coro de amor para dos El falsete de un te quiero pegado a tu voz, que bendición  Tenerte, besarte, andar de la mano contigo Mi cielo, mirarte, decirte un te quiero al oído yo te lo digo, que bendición